miércoles, 3 de agosto de 2011

EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL EN POS DE LA JUSTICIA SOCIAL EN EDUCACIÓN

Creemos no equivocarnos al señalar que subyacente a las movilizaciones estudiantiles, apoyadas por gran parte de la ciudadanía , hay una exigencia ,por un lado, por Justicia Social en Educación y, por el otro, por la imperiosa necesidad de considerar a la educación como un Derecho.
Los estudiante han tomado plena conciencia que la educación es injusta en la distribución tanto los recursos económicos como simbólicos. Demandan, por consiguiente, que la sociedad asigne mayores recursos a la educación pública y provea una educación de calidad para todos.
Pero la pretensión por Justicia no se agota en la redistribución justa. sino que también hay interpelación por una justicia del Reconocimiento de la diversidad social y cultural que caracteriza a la sociedad chilena y que debiera estar presente, por sobre todo, en la educación, para así desinstalar la fragmentación y la segmentación que esta experimenta de manera alarmante e injusta .
El Movimiento estudiantil denuncia implícita y explícitamente esta falta de Reconocimiento que se expresa no sólo en la tendencia histórica hacia una educación homogenizante, sino que además se manifiesta en la tendencia actual de no- reconocer el Movimiento como una expresión socio-cultural –política .Hay una marcada propensión a difamar, menospreciar, estereotipar y aún amenazar al propio Movimiento por salirse de los cánones tradicionales de hacer política; sin lograr comprender que este movimiento esta enraizado en patrones sociales y culturales de representación, interpretación y canales de comunicación muy propios y cambiantes ,para denunciar las injusticias que están transversalmente presentes en la sociedad y que se reproducen en el sistema educativo .
El Movimiento estudiantil esta reivindicando tácitamente un tipo adicional de justicia : la Justicia por la Representación. Esta demanda no se hace sólo a través de la construcción de un discurso político, sino que ,por sobre todo, mediante una acción política, una práctica política , una convocatoria y una salida a las calles ,una marcha multitudinaria. Hay una exigencia implícita y explicita por una participación plena como pares, por quedar incluidos en las decisiones públicas que atañen a la educación. Hay un desencanto respecto a la representación electoraria –los jóvenes no se inscriben en los registros electorales- que se desacredita cada vez más con la designación arbitraria, elitista e inconsulta en la designación de autoridades y legisladores. La injusticia de representación se expresa en una latente decepción por la política de los consensos en materia de educación ,donde las cúpulas partidarias toman medidas a espalda de los estudiantes , los profesores, los padres y todos los actores involucrados directamente e indirectamente con la educación.
Ahora bien, los requerimientos de una justicia de redistribución ,de reconocimiento y de representación se vinculan directamente con el Derecho a la Educación. El Movimiento estudiantil esta exhortando el derecho a la educación y, como todo derecho, es exigible. Pero como derecho y no como un “bien de consumo”, no como una dádiva, no como un gasto ,sino como una inversión en la construcción de un Proyecto Ciudadano al que deben sumarse y estar ellos y ellas representados.
El derecho a la educación no se agota en el derecho que le asiste a todos y todas a incorporarse al sistema educativo, sino que hay un derecho a recibir una educación de calidad entendida ésta en su expresión comprehensiva que no se centra exclusivamente en el desarrollo cognitivo (Simce;PSEU; Pisa; Timss etc. ) sino que abarca igualmente el desarrollo actitudinal, valórico y ciudadano. Hay por parte de la mayoría de los estudiantes que participan de este Movimiento un rechazo , y por qué no decirlo, un repudio por ser enrostrados y denostados de manera permanente y sin tregua por sus “fracasos”
Los estudiantes saben o bien intuyen que el derecho a la educación , comporta una redistribución de recursos materiales y simbólicos de manera equitativa, que propenda a hacer de la igualdad de oportunidades una demanda de justicia. El derecho a la educación conlleva como condición de justicia el reconocimiento de la diversidad cultural y social que convive en una institución educativa democrática y pluralista . Este es un desafío que el derecho a la educación no puede eludir y que exige una educación inclusiva en donde nadie queda marginado por su origen, por su cultura, por su capacidad ,por su orientación sexual, por su pertenecía a una étnia, por su clase social etc.
El derecho a la educación en su expresión de justicia representativa ,esta presente y seguirá estando presente toda vez que los estudiantes se van empoderando y comprendiendo que la participación es un derecho que hay que acrecentar, desarrollar y estimular .
Entendido el Movimiento Estudiantil como una demanda por justicia social en educación , pensamos que el nuevo Ministro de Educación que viene precisamente del Ministerio de Justicia tendrá una mirada distinta de abordar el tema que nos convoca

Abraham Magendzo
Patricio Donoso
Universidad Academia de Humanismo Cristiano

1 comentario:

  1. Abraham
    muchas gracias por este blog, necesitamos leer más reflexiones sobre estos temas, especialmente de personas con trayectoria y con una línea clara como la suya. En lo personal, necesito urgente poder detenerme a pensar y alimentar el alma, la vida académica a veces consume y no deja mirar más allá ni bajar el ritmo para retomar el sentido de nuestro quehacer.
    Más posteos , por favor!!!!

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